2º PREMIO DE RELATOS

 FERIA DEL LIBRO

 CEREBROS PROFANADOS

   La nostalgia y la inquietud, la lucha con la sinrazón, las reuniones con la locura y las largas tertulias con el corazón, el transcurso de varios días en los que la vida parece sonreirte y el inoportuno e inexplicable cambio en el que ésta te propina un par de patadas y te arroja al foso del olvido y la desesperación,  la  rutina  y  el aburrimiento...

 Mi  conciencia  se  había ahogado en el barro, logré sacarla y la acicale, éste es un lavado muy sencillo y bien conocido por todos; Consiste en borrar las mas oscuras manchas por medio de un fuerte centrifugado, luego se extrae la conciencia y se tiene en un lugar de difícil recuerdo; ésta parte es muy importante, pues si se deja tendida en un lugar muy transitado podrás encontrarla algún día y evocar no muy buenos recuerdos; Luego se expone a un abrasador sol capaz de secar las mas abundantes lágrimas y las mayores tragedias.

 Al cabo de unos meses el sol habrá acabado con aquella absurda mancha que tanto angustiaba, habrá olvidado donde la colgaste y el problema queda resuelto, es un útil negocio con el no siempre servicial subconsciente.

    Pero existe un inconveniente, si posees una amplia gama de manchas,  manchas  liquidas, manchas insolubles, asépticas y aberrantes,  acabaras  sujetando tendederos por todos los rincones de tu cerebro, millares de estigmas colonizarán entre tus sesos en máculas praderas, farsas comedias, burlas y dramas se apilarán en apagados latifundios, todas éstas imperfecciones se irán instalando en las aristas mas abismales de tu celebro, y tu existencia estribará en evitarías constantemente, una fuga indefinida entre vagas y difusas figuras que pondrá en alarma tu integridad y te guiará hasta el desasosiego y la ansiedad, al huir extenderás otra lacra en alguna oscura cueva, y al salir de ésta, encontraras  un  tendedero mancomunado  con  cientos  de manchas,  defectos  y  engaños extendidos al sol que aún no han completado  su  fase  de desintegración y que te contemplan con tristes y abrumadores ojos, entonces vuelves  a  evadirte  y despiertas...

 Te descubres de nuevo en el mundo real, acomodado en tu sofá, en tu apacible salón saboreando deliciosas galletas, con los pies a dos metros escasos del calentador eléctrico y viendo las noticias del televisión, ves como perecen niños, mujeres y hombres a causa del hambre en un lejano lugar al que le han  denominado  crudamente '~Tercer Mundo", como mueren mas  en  otro  lugar  por  una insufrible y demencial guerra que dura ya un almanaque.

 Vuelves a huir, sales de casa y comienzas a caminar sin destino alrededor  de  una  ya  arcaica sociedad consumista, observas que nadie se relaciona, todos andan de aquí  para  allá  con  lavadoras cerebrales y desolados terrenos dedicados al secado y exterminio de manchas difíciles, únicamente son almas marcadas por el lucro y la renta que deambulan por las calles, nadie se saluda, el "Hola" y el "Adiós" se han perdido hasta en los ascensores vecinales, sólo hablan aquellos que compran o venden y su  conversación  se  reduce  a ")Cuanto vale esto?" y el sujeto que se encuentra al otro lado del mostrador señala el precio que marca con desconfianza.

 Retornas atormentado a casa, un  angustioso  nudo  ciñe  tu garganta,  te  sientes  inquieto, decides volver a intentarlo, volver a huir, quizás un apacible sea el mejor remedio, el sueño comparte colchón con el descanso, con la calma y con el reposo, éstos siempre  te  ha  ayudado  en momentos de tensión, pero ésta vez ni siquiera consigues dormir, la conciencia se ha levantado en pie de guerra, se ha revelado y a comenzado a liberar a las manchas, correr  por  tu  celebro  como moléculas de gas en una olla a presión, todas se unen una misma conspiración: asesinar al sueño; se convierten  en  alacranes  y comienzan a recorrer el celebro, "No hay noche, por larga que sea, que no encuentre al fin el día", dijo Malcolm  a  Macduff  cuando Macbeth mandó asesinar a la familia de Macduff, aun guardas las esperanzas de poder dormir, poder olvidar que tu cerebro es la canasta de un encantador de serpientes, esperar que tu avanzadas lavadoras, las  ultimas  del  mercado, exterminen a los alacranes, pero pierdes las esperanzas allá donde encuentras tus dudas, )y si esto es el fin?, )estarás en el escalón perdido donde la lucidez da paso a la locura...?.

    Saltas de la cama, el sudor brota abundantemente de los poros de tu frente, los alacranes se aglomeran y dan comienzo a una homicida cruzada a través del alcantarillado de tu cadavérico organismo, han llegado hasta tu corazón y han conquistado las venas arteriales, con sus tremendas pinzas intentan derrotar al órgano vital, tus pulsaciones se aceleran, 51, 52, 53..., las palpitaciones de tu corazón son tan incesantes que hacen que tus dedos tiemblen al encender el televisor, el mando a distancia  cae,  en  la  pantalla reponen uno de esos odiosos reality show:  

  "-María Eugenia, diecisiete años, violada la pasada madrugada, fue vista por ultima vez en compañía de...-"

 "-Mohamed  Kabil,  natural  de Tánger, apaleado y muerto por cinco jóvenes, el indigente dormía en las escaleras del ministerio de justicia cuando..-", pisas el mando a distancia, se apaga el televisor, tu cuerpo se estremece en la oscuridad de la habitación, puedes oír la marabunta de alacranes vibrando entre tus despojos, los temblores de tu profano corazón, te angustias aun mas cuando te pones los vaqueros y te calzas, de nuevo decides huir, escapar a la calle.

 Las tres de la madrugada, las calles aparecen tan oscuras y confusas como tus pensamientos, los alacranes han destruido todas las  lavadoras  cerebrales,  han convertido toda aquella hojalata en armaduras y se han reforzado con éstas, se transforman en oscuros caballeros,  protegidos  con armaduras  y  toda  clase  de sanguinarias armas construidas a partir de las piezas de aquellas maquinas que en el pasado servían para su exterminio, los lúgubres jinetes se reúnen en la base de control  de  tu  cerebro,  han engendrado  un  maléfico  plan, comienzan a enviarte imágenes a tu cerebro,  concisas  y  fugaces imágenes acerca de aquella guerra que vistes en el telediario, de aquellas personas que morían de hambre, de el violador de María Eugenia, de los cinco jóvenes que asesinaron  al  pobre  Mohamed Kabil, de repente viene a ti un demencial pensamiento, aprecias que todos, los guerrilleros de la guerra, los responsables del hambre en el mundo, el violador, los cinco jóvenes asesinos, todos forman parte de nosotros, todos tuvimos parte en la violación de María Eugenia, todos tuvimos palos en nuestras manos y golpeamos al desamparado Mohamed, realmente nadie obro en consecuencia para parar aquella guerra, ninguno de nosotros hizo nada para que no muriera aquella muje#, luego su marido, sus hijos y todas sus generaciones posteriores, adviertes que todos nos hemos acercado corriendo a las rebajas de enero a comprar  las  últimas  lavadoras cerebrales del mercado para poder terminar con las manchas que se producían en nuestra conciencia cada  vez  que  veíamos  éstas imágenes, te percatas de que todas las manchas en nuestros distintos cerebros se han puesto de acuerdo con  la  conciencia  y  se  han adueñado de nuestro sueño, de nuestro corazón,  han destruido aquellas  baratas  y  ocasionales lavadoras cerebrales y se han convertido en sombríos guerreros que han tomado nuestra base de control, llegas a la conclusión de que no eres tú el que está a un paso de la locura, sino que es toda la humanidad la que se encuentra en ese centímetro perdido entre la cordura y el delirio, entre el juicio y la fobia, en ese eslabón perdido en el canon de la sensatez y la enajenación, pero )porqué?.

 Mientras te abrumas tales pensamientos han andado tanto que ahora no sabes como has llegado hasta éste puente, desde él se divisa la vía del tren, un zumbido y una luz se acercan rápidamente, te sientes vacío, pero no en paz, los caballeros de las tinieblas han desaparecido.

 Al día siguiente:

 Alguien está acomodado en su sofá, en su apacible salón saboreando deliciosas galletas, con los pies a dos metros escasos del calentador eléctrico y viendo, con fríos ojos, las noticias en televisión:

 "-la guerra se ha cobrado ya 30.000 muertos, prosiguen los bombardeos en...-"

 "-... los economistas no encuentran solución al problema del tercer mundo...-"

 "-...el cuerpo de Adolfo Cuevas, de treinta y dos años, violador de María Eugenia ha sido hallado muerto en Madrid, el violador se envenenó, según ha revelado la autopsia, tres horas después de...-"

  "-...los  cinco  jóvenes  que supuestamente acabaron con la vida de Mohamed Kabil,  han sido puestos en libertad por faltas de pruebas, el juez que lleva el caso, Baltasar Gutiérrez, ha declarado que...-"

   por otra parte, ha sido hallado el  cuerpo  del  joven  Antonio Pereira, de 25 años, que al parecer, y por causas desconocidas, acabó con su vida la pasada madrugada al arrojarse desde un puente a una vía ferroviaria, el conductor del tren nada pudo hacer para evitar la trágica muerte del joven, éstas son las declaraciones de José Pérez, maquinista del ferrocarril A-27:...-"

 El  personaje  que  se encontraba al otro lado de la pantalla tragó todas las imágenes, en su interior se transformaron en lacras, y se unieron a una amplia gama  de  manchas,  manchas liquidas,  manchas  insolubles, asépticas y aberrantes, que se fueron  apilando  en  apagados latifundios y en máculas praderas ubicadas  en  las  aristas  mas abismales de su cerebro, apagó el televisor para esquivar aquellas inquietantes imágenes, intentó huir de aquella extraña ansiedad que estaba invadiendo su cuerpo, pero millares de estigmas comenzaron a colonizar su mente, comenzó a huir de ellas, una fuga entre vagas y difusas figuras que pusieron en alarma  su  integridad,  al  huir extendió otra lacra en una oscura cueva, y 1 salir de ésta, encontró un tendedero  mancomunado  con cientos de manchas, defectos y engaños extendidos al sol que aún no habían terminado su fase de desintegración  y  que  le contemplaban  con  tristes  y abrumadores ojos, entonces volvió a evadirse y despertó... 

JUAN ANTONIO FUENTES FLORES

 4º - INF.-A