LLAMAMIENTO A LA CONVIVENCIA

 

    Es tan lamentable y deprimente -asqueroso, sin eufemismos- el estado que ofrece el centro (enchufes, interruptores, puertas, cisternas, rótulos, azulejos, techos... arrancados de cuajo; tubería de PVC quemadas; sillas y mesas rotas y pintadas con groserías, guarrerías y obscenidades -también pasillos y otras dependencias-), que quisiera, mediante estas líneas, hacer un llamamiento a esos alumnos, muy pocos, eso si -tal vez un puñado- que se dedican a hacer tales gamberradas.

 

    Los destrozos que ocasionan unos cuantos, son después, irremisiblemente, contemplados por todos: profesores, alumnos, padres, personal no, docente, visitas, y dan un aspecto tan desagradable que turba el ánimo de todos.

 

    Esto, unido a la falta de respeto hacia los profesores, amparándose cobardemente en la anónima masa, acompañado de insultos, hace que la Convivencia educativa deje mucho que desear.

 

    En lugar de asistir al Centro a recibir una formación profesional para su futuro y una educación para la convivencia democrática, basada en la constitución en el respeto a las personas y las cosas y en la libertad, acuden a él a deformar y destruir: a poner en peligro la convivencia.

 

    Hoy son gamberradas mañana pueden ser....

 

    Si a priori, adoptáis esta actitud tan negativa, flaco favor hacéis a la armonía del entorno, a la sociedad educativa y por extensión a la sociedad en general y por tanto, al Estado Democrático actual. Incluídos vosotros mismos.

 

    El hecho de que disfrutéis de un centro y de una enseñanza gratuitos, NO OS DA DERECHO a destrozarlo y estropearlo.

    Debéis respetarlo, como respetáis vuestras cosas, para que puedan disfrutarlo los demás.

 

    Del mismo modo el que, por cuestiones generacionales, os hayáis encontrado con un Estado de libertades -no conseguido por vosotros, precisamente, - donde afortunadamente es posible una convivencia pacífica, NO OS DA DERECHO a ponerlo en peligro, con vuestras actitudes. Recordad que tan sólo llevamos 15 años disfrutando de este estado de gracia.

 

    Vuestros padres lucharon por esta libertad. Y os han engendrado para que disfrutéis de ella. ¡CUIDÉMOSLA ENTRE TODOS!.

 

    Creo, sinceramente que no se os pide tanto. Sólo RESPETO.

 

    Respetando el centro y su entorno, favoreceréis la convivencia. Velaréis por la Democracia y por la paz social.

 

    Si con esta reflexión, consiguiera que tan sólo uno de estos alumnos modificara su actitud y que, sin renunciar a vuestras libertades y derechos, respetara los de los demás y a los demás, me darla por satisfecho y la sociedad nos lo agradecería a los dos.

 

 

C. Sánchez.