ALAS DE TELA
Diciembre, 1990
Lugar: Sierra de Lijar (Algodonales), 840 metros sobre el nivel del mar. Condiciones meteorológicas: viento de poniente entre 10 y 14 Km/h.
Temperatura 4ºC en despegue.
Nubes: cúmulos dispersos con un techo máximo alrededor de los 1.300 mts.
Llegamos al despegue los primeros, sobre las 11:30 horas.
Uno a uno y sin dificultad vamos despegando, primero Jesús, luego Encarna y por último yo. José Luis se quedó en tierra porque no trajo parapente.
El suave viento de poniente genera la suficiente ascendencia dinámica como para mantenernos volando en la ladera todo el tiempo que deseemos.
El aire está algo turbulento y continuamente se desprenden pequeñas "pompas" de los riscos que están a unos 120 mts. bajo nuestros pies.
Jesús acaba de Pillar una ascendencia térmica y se encuentra ahora a 100 mts. sobre mí, y Encarna deambula por todo el valle de ascendencia en ascendencia .
Mientras miro el altímetro, que marca 20 mts. sobre el despegue, recibo el primer "pelotazo" y el parapente se balancea un poco. El barómetro marca dos m/seg . Comienzo a girarlo hasta que lo pierdo a 240 mts.
Veo un grupo de buitres girando a
lo lejos y me dirijo hacia ellos, tras un bache de aire entro en una térmica muy fuerte (+3,5 m/seg) y la giro junto con los buitres que me rodean . Llega un momento en que el "varío" se vuelve loco y marca el tope de la escala(+5m/seg).Voy girando y subiendo a una velocidad ;1 vertiginosa, entre la fuerza centrífuga
y la fuerte ascendencia, el estómago se me pone en los pies.De repente, empiezo a notar mucha humedad y me doy cuenta de que estoy en la base de la nube. El altímetro marca 450 mts.
La vista es impresionante. Desde aquí se ven todos los pueblos de la
zona: Algodonales, Olvera, Zahara, ... El parapente comienza a hacerextraños, me asusto un poco y decido tirar para abajo.
Al salir de la ascendencia empiezo a caer como un plomo, pero me estabilizo
a los 120 mts.Ya no aguanto el frío, los dedos me duelen como sí me los hubiera cogido con una puerta.
Cuesta bastante llegar al
aterrizaje, pues continuamente se desprenden pompas de aire que te hacen ascender. Tengo que realizar unos giros muy fuertes para bajar rápido, hasta que consigo aterrizar.El vuelo duró 45 minutos y fue la experiencia más fuerte.
Siempre que me preguntan qué se siente allí arriba, volando, digo lomismo: "Hay que experimentarlo".
De todas formas quizás os sirva este pequeño relato, que he construido basándome en unas páginas de mi diario de vuelo.
Probablemente a estas alturas alguno no sepa muy bien que es un parapente y como una imagen vale más que mil palabras, ahí tenéis la imagen...

...y aquí las palabras:
El parapente es un ala de tela, por lo tanto, vuela utilizando los mismos principios aerodinámícos que un avión, un pájaro o un ala delta. La diferencia estriba en que aquellos no caben en una mochila (bueno un pájaro sí cabe pero no nos sirve para volar) y éste sí.
Además, es la forma más sencilla y económica de volar, (¡esto no quiere decir que sea barato!).
Así pues, aunque en principio surgió del paracaidas díreccionable, actualmente ya no tiene nada que ver, de hecho se pueden cubrir grandes distancias en parapente, (el récord del mundo es de 231 Km.).
En parapente uno no se tira, sino que se despega desde una ladera, además el ala es totalmente gobernable, de hecho podemos aterrizar con una precisión de medio metro.
Si te ha interesado el tema, te doy el teléfono del único club con escuela oficial en la provincia de Cádiz: Club Parapente "ICARO":
40.33.53.
Paco Fernández.
Profesor de Matemáticas.